El carisma oblata sigue siendo urgente
La trata con fines de explotación sexual, la pobreza, la violencia machista, la desigualdad…
Hoy, como hace más de 160 años, estas realidades siguen golpeando la vida de miles de mujeres en todo el mundo.
Como Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, creemos que el carisma que nos fue confiado no pertenece solo al pasado.
Es palabra viva, cuerpo que se entrega, comunidad que se hace presente donde otras realidades huyen o juzgan.
Cada proyecto, cada vínculo, cada mujer acompañada, nos recuerda que la esperanza no se hereda, se construye.

